TRIUNFO DE JUAN ECHANOVE EN LA OBRA "DESAPARECER" (TEATRO LA LATINA, Madrid)

Qué decir de aquella noche fantástica del 8 de marzo, la del estreno de la obra "Desaparecer" en el Teatro La Latina de Madrid, donde pudimos comprobar la sensibilidad y el talento tan prodigioso de Juan Echanove puesto, otra vez más, en escena. Interpretó de nuevo la escenificación dramática de los cuentos de Edgar Allan Poe al lado de la cantante y pianista, Maika Makovski.
Tuvimos la suerte y el placer de asistir a uno de los estrenos teatrales de momento más originales y llamativos en los que un simple monólogo era más que suficiente para dar a conocer la sensibilidad de Juan en el escenario ante las debilidades y perversidades del ser humano; su entrega ante el público, sus dotes de dramatización y escenografía, sus cualidades artísticas, su don de la palabra ante un gentío inmenso que le miraba abstracto de su gran interpretación de los cuentos que, en su día tradujo Julio Cortázar...todo y más, fue un auténtico lujo, un regalo de aquel día glorioso para todos los que tuvimos el placer y la dicha de asistir a semejante evento artístico.

Pasará a la historia del teatro como un día grande y feliz, donde el encanto y la magia puesto en ese ambiente de luces y sombras vuelva a resurgir; la emotividad y la fuerza de un actor a lo largo de una hora y cuarto en donde la creatividad y la sensibilidad están patentes en cada palabra, en cada gesto, en cada susurro o lamento.

Julio Cortázar al traducir sus cuentos los agrupó en: Cuentos de terror; sobrenaturales; metafísicos; analíticos; anticipación y retrospección; de paisaje; grotescos y satíricos.
Uno de los cuentos escenificados por Juan Echanove "El gato negro" es uno de los más siniestros relatos psicológicos que escribió Allan Poe, la crítica lo considera como uno de los espeluznantes de la historia de la literatura.
Echanove en su interpretación ante ese gran público consiguió combinar horror con psicología; rápido y sin dudar ni un solo momento, no paró de gesticular y desenmascarar rasgos de miedo, desesperación, angustia e incluso superstición.
En el Demonio de la perversidad, otro de los relatos cortos que desenmacaró Juan Echanove en aquel escenario lúgubre y tenebroso, lleno de niebla y misterio, al lado de la sensible y tierna Maika, nos trasladó a los impulsos más destructivos y asesinos del género humano en donde, la angustioso culpabilidad de un crimen cometido llega a convertirse en una verdadera obsesión para el personaje.
Lloros, lamentos, angustia y sensaciones diversas de desesperación le obligan a declarar su crimen, su pasión por la destrucción y la aniquilación. Los gestos y las articulaciones del actor hacen un relato escalofriante, inducen a meterse totalmente en el sufrimiento de aquel hombre, principal figura del relato.
El misterio, la intriga, la desesperación, se transmite perfectamente al espectador que permanece sentado en su butaca, inquieto y absorbido por la excelente dramatización de este pedazo de actorazo que es Juan Echanove. A través de sus palabras llegamos al origen y a la esencia del ser humano, a rebuscar las intrigas y perversidades, los miedos y las angustias que todos los hombres llevamos dentro de nosotros.....


Fue una de las noches más bonitas que pasarán a la historia del Teatro de La Latina.
gracias Almudena..... de corazón
ResponderEliminarTú te lo mereces más que de sobra....eres un artista fantástico...y tendrás mucho éxito por tu talento, tu trabajo y por tu simpatía en la escena y en la vida real. Besos
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