La mímesis, la apariencia, el doppelgänger y la ficción

La mímesis apareció con Sócrates, Platón y Aristóteles donde asignaban una entidad ficcional a un prototipo de la realidad y por tanto, la mímesis dominaba el pensamiento crítico occidental y aportaba una función referencial de la ficcionalidad. La realidad era el reflejo del discurso en cualquier texto ficcional. Para llegar a las relaciones entre ficción y realidad mediante las tesis de acceso a los mundos ficcionales se puede indagar a través de la verdad y las referencias literarias. A veces esa conexión ficción-realidad únicamente se establece a través de las vivencias planteadas en los textos y deja de existir fuera de ellos.



Paul Ricoeur busca en la Poética de Aristóteles las nociones de mimesis (representación de la acción) y mythos (la disposición de la trama/hechos, construcción de la intriga). La triple mimesis surge así de su necesidad de construir los eslabones intermedios que articulan la correlación entre el abismo cultural que separa el análisis de la trama, en La Poética de Aristóteles, y del tiempo, en las Confesiones de San Agustín. Ricoeur juega con la ocultación y revelación. Disfraza la ficción a través del engaño en el que existe un simulacro de poner descubrir la verdad oculta.

¿Las ficciones literarias hablan de lo que no existe y presentan la realidad como si existiera? Dolezel aporta y reconstruye la teoría mimética que permanece bajo la crítica moderna y apoya la tesis de la imposibilidad de descubrir si un personaje que creemos existió, Arturo, Robin Hood o Van Gogh está detrás de un personaje ficticio. ¿Existió el real o el ficticio es una simulación de la pura apariencia de un hecho histórico que implica a ese personaje? ¿Realmente es importa saber si existió Robin Hood? ¿Es el mismo Napoleón de Leo Tolstoy el que representa al que creemos es “el histórico”?

Y por último, me pregunto ¿quién es el verdadero personaje de la foto, Al Pacino y/o Justo Sotelo en el mundo de la ficción? Solo a través del “otro” somos capaces de tener un ser propio. Así en las teorías de la ficción entra en juego el papel de doppelgänger. ¿Al Pacino se muta por Justo Sotelo o viceversa? Uno mismo se puede ver refllejado en el ser-espejo y de esa forma, uno enlaza, suplanta, desplaza la identidad de uno por otro y representa un papel diferente del suyo. A través de los mecanismos de la ficción se despliega la dualidad humana y se multiplican los papeles formándose los dobles ficcionales.



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